
Los inventarios estadounidenses de destilados, que incluyen diesel y combustible para calefacción, cayeron 3.6 millones de barriles en la semana que terminó el 30 de octubre, quedando un 13% por debajo del promedio de cinco años justo cuando arranca la demanda de invierno. Las reservas de crudo bajaron apenas 0.9 millones de barriles, hasta 409.8 millones, solo un 4% por debajo de lo normal, mientras las refinerías operaron al 94.5% de su capacidad, según la EIA. La brecha muestra que la oferta de diésel se ajusta más rápido que la del crudo en general de cara al invierno. $XLE