
Las reservas estadounidenses de combustibles destilados -el grupo que incluye diesel y gasóleo de calefacción- cayeron 3.6 millones de barriles la semana pasada, a 99.3 millones, según el reporte semanal de la EIA publicado el 4 de noviembre. Ese nivel está 13% por debajo del promedio de cinco años para esta época. Al mismo tiempo, la demanda sube: el consumo promedio de destilados fue de 4.2 millones de barriles diarios en las últimas cuatro semanas, un alza de 8.7% frente al año anterior, incluso con las refinerías operando casi al límite, al 94.5% de su capacidad. El sector energético, representado por $XLE, enfrenta un mercado de combustibles cada vez más ajustado de cara al invierno.