
La Fuerza Aérea de Estados Unidos otorgó a Lockheed Martin ($LMT) un contrato de 694 millones de dólares para llevar el misil hipersónico AGM-183A ARRW a producción plena, un acuerdo firmado el 29 de septiembre y anunciado por el Pentágono a finales de octubre. Hace tres años el programa parecía muerto: en 2023 la Fuerza Aérea eliminó por completo el presupuesto de ARRW tras repetidos fallos en las pruebas de vuelo, y funcionarios dijeron que moriría sin nuevas compras. El misil, diseñado para volar a más de cinco veces la velocidad del sonido y lanzarse desde bombarderos B-52, ahora va camino a la línea de producción en lugar del desguace.